lunes, julio 15, 2024

Impulso a la democracia

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Nuevo paso hacia la consolidación de un organismo

“No se puede hablar de democracia si la sociedad no tiene presencia en la integración y operación de organismos intermedios”, manifiesta Eduardo Seijo Gutiérrez, uno de los impulsores del Organismo Promotor de Instituciones para la Democracia, A.C.

Además, añade, una democracia que no se sustenta en valores éticos y sociales, algo que le puede aportar la propia sociedad, tarde o temprano se convierte en una dictadura, como se ha demostrado a lo largo de la historia.

El proyecto del Organismo Promotor de Instituciones para la Democracia, como informamos, fue presentado el 25 de enero pasado como una aportación para que la sociedad intervenga de manera directa en la designación de los integrantes de dos órganos autónomos importantes para el desarrollo democrático de Yucatán.

Estos órganos son la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán (Codhey) y el Instituto Estatal de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales (Inaip), cuyos directivos son electos actualmente por el Congreso del Estado, mediante un proceso que ha sido cuestionado por sus matices de cuotas partidistas.

Para cumplir sus objetivos, el nuevo organismo tendría que ser elevado a rango constitucional, lo cual se buscará mediante la figura jurídica de Iniciativa Popular.

Sus propósitos se extienden más allá de los límites de Yucatán, pues sus promotores impulsan el reconocimiento nacional para que sea incorporado también a la Constitución Política federal y amplíe sus alcances.

En ese caso, además de intervenir en el nombramiento de los integrantes de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales (INAI), la sociedad civil podría participar en las designaciones en el Instituto Nacional Electoral (INE), otro órgano clave para la vida democrática.

El organismo, identificado con las siglas OPD, nace con el cobijo de Laicos Unidos por el Bien Común (Lubic) y sustituye a Educación para la Democracia, A.C., fundada en 1997 con la finalidad de alentar la formación cívica de la sociedad.

Su consejo directivo estará integrado por personas que propondrán las organizaciones civiles y no cobrarán sueldo alguno.

Por ahora tiene un consejo provisional, cuyos integrantes renunciarán en pleno más adelante para dar paso al nuevo consejo que propondrán organizaciones de la sociedad.

En una entrevista, el licenciado Seijo Gutiérrez, presidente del consejo fundador del OPD, explica que todo el proceso que conduciría a la consolidación del organismo consta de diez pasos. Por ahora están en el primero, que es la etapa de promoción. El siguiente será una convocatoria a la comunidad a fin de que proponga candidatos para el nuevo consejo.

Para consulta

Como parte de esa promoción se creó el sitio web www.opdac.org.mx, donde se pueden conocer los alcances y el espíritu del proyecto, así como documentos que lo sustentan y datos de los integrantes del consejo provisional.

Hay un apartado en el cual los interesados en conocer más detalles podrán contactar a los impulsores del organismo.

Para que el proyecto tome forma se deberán reunir firmas —se calculan unas 4,000, pues se toma como base un porcentaje del total de electores de la entidad— que se entregarán al Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (Iepac), como establece la ley en lo referente a los mecanismos de participación ciudadana.

Después, el Iepac turnará la Iniciativa Ciudadana al Congreso del Estado para que le dé el cauce legal y promueva la reforma constitucional correspondiente.

En la presentación del proyecto se indica que desde la perspectiva de muchos mexicanos es necesaria la construcción de un nuevo orden social, político y económico, fundado sobre principios y valores esenciales como la dignidad humana, la libertad, la veracidad, la justicia y la solidaridad, que garantizan la paz.

Se indica también que el OPD nace porque el proceso relacionado con la designación de los directivos de la Codhey y el Inaip se administra en el Congreso y, aunque se aceptan propuestas de candidatos de la sociedad, no es un mecanismo imparcial, pues ha favorecido intereses partidistas, de otros grupos de poder y/o de la autoridad en turno. Esto, se especifica, impide la autonomía plena y el adecuado funcionamiento de estos organismos.

Ya estando el OPD en la Constitución yucateca, tanto la Codhey como el Inaip se cortarán el cordón umbilical que les liga al Congreso local, se subraya.

Se hace hincapié en que las designaciones que haga el propio OPD de su nuevo consejo, de consejeros de la Codhey y del Inaip tienen que cumplir requisitos medibles, como ser ciudadanos de probada ética social, con capacidad profesional y con una clara orientación de privilegiar la búsqueda del bien común. También deberán reunir los requisitos de ley.

Antes de las designaciones se darán a conocer a la ciudadanía los nombres de los candidatos, para tomar en cuenta su opinión.

“Éste es un organismo que va a lo profundo de la sociedad, para impulsar soluciones de fondo que ayuden a la transformación democrática”, recalca Eduardo Seijo.

OPD ¿Qué es?

El OPD es el Organismo Promotor de Instituciones para la Democracia, A.C.

Más de dos décadas

Es el nuevo nombre de Educación para la Democracia, A.C., que fue constituida en 1997. Son ya casi 24 años de promover la democracia participativa.

Propuestas de la sociedad

Actualmente tiene un consejo provisional, que será sustituido más adelante con personas propuestas por la sociedad.

Consejo fundador

Los consejeros fundadores son Eduardo Seijo Gutiérrez, presidente; José Enrique Patrón Casares, vicepresidente; José Luis Herrera Palma, secretario; Víctor Arjona Barbosa, tesorero, y otras seis personas como vocales.

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