viernes, julio 26, 2024

La corcholata presidencial y su pacto con “La Úrsula de Dzemul”

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En solo diez años Mauricio Sahuí Rivero y un grupo de doce personas, entre ellas su esposa, sus padres, sus hermanas y sus cuñados, adquirieron 607 propiedades. Ese frenesí de compras equivale a hacerse de una propiedad cada seis días.

Una de las transacciones que más llamó la atención fue el terreno que adquirieron en el municipio de Tixpéual, localizado en la carretera a Tixkokob, a unos 10 kilómetros de Mérida. La propiedad fue adquirida con mediación de Gabino Guzmán Millet, a los ejidatarios se les pagó por 5 hectáreas de tierras la suma de 50 mil pesos, es decir, a razón de un peso el metro cuadrado. En ese entonces, Mauricio Sahuí era el presidente del PRI, para adquirir las tierras a muy bajo costo.

Como prestanombres utilizó a sus dos cuñados. Lo que llama la atención es que, en el 2013, Alejandra Solis Erosa, esposa de Francisco Rivas Gamboa, quien fue su secretario de finanzas y quien lo ha acompañado en sus diferentes encargos, ya sea como funcionario o asesor, en esta ocasión, no es la excepción, le compró la propiedad a los cuñados de Sahuí en 700 mi pesos, es decir, 14 veces el valor, para obtener la propiedad plena y traspasárselos a Sahuí Rivero, como consta en su declaración 3 de 3, aunque, en ella dijo que es una propiedad de 930 metros cuadrados.

El actual coordinador de Alianzas, también es copropietario de un terreno de Mahahual, Quintana Roo. Así consta en su declaración “3de3”. Él y sus socios adquirieron 56 hectáreas en 2009 a un precio de 2 millones 800 mil pesos. Esta extensa propiedad fue vendida entonces a 5 pesos el metro.

En ese entonces, Sahuí Rivero, era diputado federal. En esta transacción son socios de Sahuí varios funcionarios de gobierno durante las administraciones de los enlaces políticos de la mafia inmobiliaria peninsular:  Félix González Canto e Ivonne Ortega Pacheco.

Esta propiedad se suma a otra adquirida por Sahuí Rivero en 2013, ubicada en la comisaría de Nolo. Con él, son copropietarios de 93 hectáreas (930 mil metros) Guzmán Millet y Alejandra Solís Erosa. Ahí supuestamente les vendieron a 7 centavos el metro cuadrado. El valor comercial de la zona asciende a 6 pesos el metro cuadrado. La tercera parte correspondiente a Sahuí tendría en estos momentos un valor comercial de casi dos millones de pesos.

Mauricio Sahuí Rivero, construyó una mansión que bautizó como ‘Casa Axial’ valuada en más de 15 millones de pesos durante su gestión al frente de la Secretaría de Desarrollo Social, entre los años 2015 a 2017. El inmueble está localizado en Chablekal y cuenta con una superficie de 2 mil 677 metros cuadrados, es decir, diez veces más de la de una casa de intereses social, aparece en la última declaración de Sahuí Rivero, antes de que concluyera su función pública, aunque se omitió el valor de la propiedad, está a nombre de su esposa Yamile.

También es dueño de al menos 50 predios catastrales en Santa Gertrudis Copó, cerca de Cabo Norte, 65 predios en Yaxkukul y 15 en Chablekal.

De acuerdo con investigaciones periodísticas, varias de las propiedades que adquirió Mauricio Sahuí, entre el 2007 al 2017, fueron realizadas a nombre de su esposa Yamile Segui Isaac y de los hermanos de ella, Alfonso y Germán.

Sahuí Rivero construyó una mansión en Chablekal que bautizó como ‘Casa Axial’, valuada en más de 15 millones de pesos, durante su gestión al frente de la Secretaría de Desarrollo Social, entre los años 2015 a 2017.

El recién nombrado coordinador de Alianzas de Morena en Yucatán, por la corcholata presidencial Claudia Sheinbaum Pardo, está asolado por la sombra de la corrupción y ahora de la traición.

Durante más de dos décadas vivió del PRI, en gran parte amadrinado por la exgobernadora Ivonne Ortega Pacheco, quien durante su mandato lo hizo director de Transporte, diputado federal y presidente estatal del PRI y Secretario de Desarrollo Social.

Ahora llega a Morena por indicaciones directa de Ivonne Ortega, para tratar de levantar la campaña desfondada de Joaquín Díaz Mena (a) “El Huachibom”, debido a que buscará llevarse hacia el partido guinda a priistas y panistas.

Sin embargo, Mauricio Sahuí, como muchos otros políticos que ahora están en Morena, tuvo un escandaloso enriquecimiento como funcionario priista. En solo diez años (2007 a 2017) y un grupo de doce personas, entre ellas su esposa, sus padres, sus hermanas y sus cuñados, adquirieron 607 propiedades. Muchos de esos inmuebles se adquirieron a precios irrisorios, muy por debajo de su valor comercial real.

En las transacciones, igual están involucradas personas relacionadas con el tráfico de tierras ejidales y la especulación inmobiliaria, como Antonio Cascio González y Gabriel Guzmán Millet.

En estos diez años, Sahuí Rivero solo ha ocupado puestos públicos: director de transporte, presidente del PRI, diputado local, diputado federal y dos años como secretario estatal de Desarrollo Social: no hay manera que el sueldo que recibió en esos años le haya alcanzado para adquirir los bienes que hoy ostenta.

Hasta antes de su ingreso a la política, Sahuí Rivero tenía una docena de propiedades, sin embargo, una década más tarde sus bienes inmuebles y la de su familia se dispararon a 607.

Tal pareciera que no le informaron a Claudia Sheinbaum el negro historial de su nuevo coordinador de Alianzas. Desde el 2018, cuando Sahuí perdió la elección a la gubernatura, desapareció del mapa político hasta ahora en que Morena lo resucitó.

Si remotamente “El Huachibom” gana la elección, Sahuí Rivero ocuparía un puesto de gran importancia. Según sus cercanos, va por la Secretaría General de Gobierno si se gana la gubernatura, o ser incluido en el gabinete de Claudia Sheinbaum en el área agraria, para seguir sirviendo a la mafia inmobiliaria peninsular.

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