lunes, julio 22, 2024

Cerró 2020 con 2.5 millones de desocupados; mayores de 45 años, los más perjudicados

Share

El número de desempleados en México se disparó 31.3 por ciento a lo largo del año pasado, respecto de 2019, en una de las expresiones de la crisis derivada de la pandemia; adicionalmente se redujo la población económicamente activa (PEA), es decir, que busca emplearse, y con ello la ocupada –sobre todo en restaurantes y servicios de alojamiento–; se perdieron empleos de tiempo completo, en micronegocios y en la informalidad; además de duplicarse la subocupación y el volumen de personas que no están en el mercado laboral porque no ven oportunidades, reportó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Entre el último trimestre de 2019 y el mismo periodo del año pasado, los desocupados –población que busca activamente un trabajo sin encontrarlo– pasaron de un millón 942 mil a 2 millones 549 mil. Dicho incremento no superó lo reportado en 2009 y 2010, cuando ocurrió crisis financiera internacional. Sin embargo, sí destaca que pese a los altos grados de informalidad que ayudaban a hacer más corto el desempleo en el país, creció 332 por ciento el número de personas que llevan entres seis meses y un año en busca de una labor.

Entre los grupos más afectados, la población de 45 a 64 años vio un aumento de 53.4 por ciento en el desempleo, seguida de quienes tienen entre 25 a 44 años, en el que aumentó 38.8 por ciento. Por grado educativo, avanzó 51.3 por ciento entre quienes tienen primaria completa y 39.1 por ciento para los graduados de bachillerato, incluso de la universidad.

Por un lado se encuentran estas personas que abiertamente se asumen como desocupados, pero también está la población no económica activa disponible para trabajar, que aumentó 53.2 por ciento respecto al año pasado. Hay 8 millones 928 mil personas que, pese a necesitar o querer un empleo, no entran al mercado laboral por dos razones: 2.2 por ciento de ellos desistió de buscar y 97.8 por ciento no lo hace dado porque no cree tener posibilidades.

El daño que las medidas para contener el brote de Covid-19 tuvieron en el mercado laboral es más amplio que la mera desocupación, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo Nueva Edición. La PEA se redujo en un millón 790 mil personas, pasó de 57 millones 625 mil a 55 mil 880 millones. Si bien se ha recuperado parte de ese volumen respecto a lo visto en abril pasado –cuando se cerró la economía– aún no se regresa a niveles previos a la pandemia y los sectores más afectados son evidentes.

Con excepción del sector gobierno y organismos internacionales, donde aumentó en 145 mil el número de trabajadores; servicios sociales que lo hicieron en 50 mil, y la construcción en 46 mil, no hay actividad económica que no haya visto reducida su fuerza de trabajo total.

La población ocupada en diciembre sumó a 53 millones 331 mil trabajadores, 2 millones 352 mil menos que en diciembre de 2019. Siete de cada 10 personas que dejaron su empleo el año pasado estaban en el sector servicios, en total un millón 668 mil. Sólo en restaurantes y servicios de alojamiento disminuyeron en 769 mil los ocupados, destaca también la pérdida de 488 mil espacios en los servicios diversos y de 282 mil en el comercio, detalla el organismo.

Además, como resultado de la pandemia, la población subocupada aumentó en 3 millones 840 mil, para alcanzar a 8 millones 103 mil trabajadores, de ellos uno de cada 10 busca un empleo adicional. Esto se acompaña de la pérdida de un millón 383 mil puestos de trabajo en jornadas completas, 9 por ciento menos que al cierre de 2019, y de un aumento de 76.6 por ciento en los trabajadores que se encuentran ausentes temporalmente, pero mantienen el vínculo laboral.

Minuto a Minuto

Noticias Locales